NUESTROS CONSEJOS DE BIOSEGURIDAD
PARA SUS GALLINAS PONEDORAS

Las medidas de bioseguridad ayudan a prevenir o limitar la introducción, circulación y persistencia de contaminantes (patógenos responsables de enfermedades) en las granjas de gallinas ponedoras. Los principales riesgos de propagación de enfermedades radican en el movimiento de personas, vehículos y equipos entre granjas avícolas y unidades de producción.

Principales factores de contaminación en granja de gallinas ponedoras

Principales factores de contaminación en granja de gallinas ponedoras

Las naves y sus alrededores, las primeras barreras sanitarias

Organización general de una granja de gallinas ponedoras Organización general de una granja de gallinas ponedoras

La nave se debe diseñar y proteger de manera que se limite al máximo la introducción de salmonela y otros patógenos. Hay tres zonas de actividad definidas cuyo acceso se debe limitar: la zona pública, la zona profesional y la zona de cría.

Hay un plano con toda esta información disponible para toda persona que acceda a la granja de gallinas ponedoras.

¿Cómo protegerse de las amenazas externas?

  • Instalar un perímetro protegido alrededor del edificio que pueda identificarse mediante barreras de señalización y desinfectarse periódicamente
  • Utilizar un vado sanitario
  • Aumentar la facilidad de descontaminación de las superficies de paso
  • Proteger el material (hangar dentro del perímetro protegido)
  • Limitar el acceso a los vehículos y las personas no indispensables

La nave y sus alrededores

Hay que tener en cuenta la distribución de la nave y el entorno inmediato para poder llevar a cabo una limpieza y una desinfección eficaces, así como un vacío sanitario suficiente para interrumpir cualquier eventual ciclo de contaminación.

Las naves y sus alrededores se deben desratizar regularmente. El control de insectos es fundamental. También hay que efectuar un registro de tratamientos con insecticidas y operaciones de desratización.

El material es potencialmente transmisor de la salmonela. Por tanto, hay que almacenarlo en un local específico y se debe limpiar y desinfectar antes de guardarlo o utilizarlo.

Losa de hormigón en la entrada de una nave de gallinas ponedoras (Argelia)

El agua: un "alimento" fundamental

El agua destinada a dar de beber a las aves de corral para carne no está sujeta a ningún reglamento que establezca estándares de calidad, a diferencia del agua destinada al consumo humano, que debe cumplir criterios de potabilidad. Las normativas solo exigen que sea de calidad “adecuada” y, para ello, se definen una serie de criterios.

1. La calidad bacteriológica del agua

Aunque no existe un estándar establecido, se recomienda analizar 100 ml de agua para detectar la ausencia de gérmenes (Coli totales, E. coli, estreptococos, etc.).

La contaminación puede producirse en el momento de la captación del agua, pero también en las tuberías de la granja, en particular debido a la biopelícula residual. Para conocer la calidad bacteriológica del agua se debe realizar un análisis (idealmente en el vado sanitario y al final de la línea). En caso de una calidad bacteriológica insuficiente, se recomienda tomar las medidas correctivas oportunas: comprobar la estanqueidad de la captación y desinfectar el agua (dióxido de cloro, peróxido de hidrógeno o cloro).

2. La calidad físico-química del agua

Es fundamental conocer la calidad físico-química del agua potable ya que, en determinadas condiciones, puede provocar:

  • Fallos en la desinfección del agua (p. ej.: eficacia reducida de la cloración en agua básica o rica en hierro)
  • Fallos en los tratamientos administrados a través del agua potable (p. ej.: algunos antibióticos se precipitan en agua dura y básica)
  • Problemas de escasez de agua de los animales (debido al desarrollo de biopelícula o a la obstrucción de las tuberías).

Conviene realizar un análisis físico-químico del agua al menos una vez cada 2 años.

3. Limpieza y desinfección de tuberías

Sistema de agua en granja de aves de corral (Francia)

La limpieza a presión es indispensable para obtener un impulso mecánico suficiente para arrastrar las impurezas desprendidas de las paredes de las tuberías por los productos de limpieza.

El protocolo clásico para limpiar el interior de tuberías para eliminar la biopelícula es el siguiente:

  • Llenar las tuberías con una solución alcalina y dejar actuar entre 30 minutos y 1 hora
  • Limpiar a presión y desengrasar
  • Llenar las tuberías con una segunda solución ácida, dejar actuar durante el mismo tiempo y descalcificar
  • Limpiar a presión
  • Desinfectar llenando las tuberías con una solución desinfectante
  • Limpiar con agua limpia si es necesario

El circulador con retorno permanente al tanque garantiza que se mantenga la buena calidad del agua y la limpieza durante el lote.

El programa esencial de limpieza y desinfección

En cuanto salen las gallinas ponedoras, hay que realizar las operaciones de limpieza, de desinfección y de vacío sanitario. Antes de realizar estas operaciones se debe retirar de la nave el purín. Después, hay que descontaminar los tractores y la maquinaria de manipulación de purines.

El almacenamiento y el esparcimiento de los excrementos animales y las aguas residuales no deben constituir una fuente de contaminación para el medio ambiente. 

Las aguas residuales se deben evacuar en una fosa séptica o en una red de alcantarillado.

La limpieza y desinfección de las salas de cría, sus anexos, así como del material, se realizan siguiendo un protocolo escrito con un desinfectante homologado. Este protocolo debe tener en cuenta además la lucha contra plagas, en particular, roedores, insectos y ácaros. Por último, la descontaminación de los alrededores de la nave debe realizarse de acuerdo con los procedimientos mencionados anteriormente.

Su seguridad, nuestra prioridad

Para la seguridad de los operadores, las medidas de protección son esenciales durante las labores de limpieza y desinfección.

  • Cuando use la bomba de alta presión, lleve un traje impermeable, cascos y botas impermeables
  • Al aplicar los productos, utilice equipos de protección individual (EPI) más específicos, como guantes de protección química, gafas protectoras, traje impermeable a las sustancias químicas (tipo 4) y máscara con filtro ABEPK. Si tiene dudas sobre los EPI que debe usar, consulte el apartado 8 de la Ficha de seguridad del producto químico utilizado.

Consejos para facilitar la limpieza y la desinfección

  • En la construcción de la nave, conviene utilizar materiales fáciles de lavar, como plástico y acero inoxidable, en vez de hormigón, y superficies lisas en vez de rugosas
  • Mantener las superficies en buen estado, ni desgastadas ni agrietadas, accesibles e iluminadas
  • Comenzar el protocolo de limpieza y desinfección en cuanto las aves salgan, antes de que se sequen las superficies
  • Aplicar un detergente antes del decapado para disolver mejor la suciedad
  • Utilizar una bomba de lavado fija con mangueras enganchadas mediante clips en vez de atornilladas
  • Utilizar una bomba de alto caudal (28-30 l/min) y a baja presión
  • Durante el decapado, ventilar al máximo la sala
  • Aplicar los productos en forma de espuma y con la dosis correcta para ahorrar tiempo y agua
  • Utilizar los equipos de protección individual (EPI) adecuados.